sábado, 21 de junio de 2014

Conceptos Sencillos



El otro días estando de tertulia de sobremesa con unos amigos y habiéndosenos acabado el tema de fútbol (actuación de España en el mundial), nos dio por abordar uno de esos temas intrascendentes sobre los que es fácil polemizar. Hay tres palabras o conceptos que solemos utilizar para calificar a terceros y a nosotros mismos y de los cuales me gustaría expresar lo que se comentó en nuestra tertulia y por supuesto que el tema da para más de lo que aquí se recoge.

CONOCIMIENTO

De los tres conceptos a priori, este es el más fácil de llegar a un consenso (aunque a veces saltan las sorpresas). Según Wikipedia: “Hechos o información adquiridos por un ser vivo a través de la experiencia o la educación, la comprensión teórica o práctica de un asunto referente a la realidad”.
Por supuesto cuando se debate sobre este tema, se considera que a la hora de valorar, se valora más positivamente el hecho de tener titulaciones y haber recibido formación reglada. Es decir: una persona puede llevar 20 años estudiando todo lo que encuentra sobre el uso del arco en la “Guerra de los 100 años”, pero si no tiene una titulación en letras al respecto, sus conocimientos se asociarán más a una afición que a ser un experto.
Otro ejemplo podría ser que puedes llevar 20 años en el mundo de la informática, pero sin titulación de algún tipo de Ingeniería, tus conocimientos en una entrevista de trabajo pueden llegar a ser de tercera fila.

CULTURA

Este concepto ya no es tan fácil de definir y por lo tanto de llegar a un acuerdo, siendo fácil que en la susodicha charla de sobremesa aparezcan controversias entre los comensales.
Afirma lo que digo, el hecho de que si miramos en Wikipedia nos encontramos con que Alfred Kroeber y Clyde Kluckhohn en 1952 compilaron 164 definiciones del concepto cultura.
A pesar de lo anterior Wikipedia da algunas definiciones, como: “Excelencia en el gusto por las bellas artes y las humanidades”.
Ya empezamos a liarla. De lo anterior se deduce que ningún conocimiento que adquiramos a través de las titulaciones de lo que en nuestros tiempos llamábamos “Carreras de Ciencias”, nos va a aportar ni un gramo de cultura. Podremos tener muchos conocimientos, pero nada de cultura.
Está claro que para que nuestra personalidad no sólo sea un saco de conocimientos y de que por mucho que un joven quiera estudiar Medicina o Ingenieria, se nos tiene que dotar de un halo de cultura que se nos trasmite por lo visto a través de las asignaturas que recibimos en el bachillerato. ¿Pero es suficiente? ¿Podemos decir que ya somos cultos con esos “conocimientos” de humanidades? ¿Es poca o mucha excelencia?
Debe ser que el factor diferencial está en la palabra “gusto” de la definición de Wikipedia. ¿A cuántos de los que hemos estudiado esas artes y humanidades se nos ha quedado un “buen gusto” en vez de un “regusto amargo”?
Y claro profundizando en el concepto, ¿cómo se nos mide el nivel de cultura? ¿En función de que humanidad? ¿Lectura? ¿Poesía? ¿Pintura? ¿Filosofía? ¿Escultura? ¿Música? Y el nivel, ¿va por número de horas de lectura, contemplación de cuadros o escucha de música?
Siguiendo con la medición de nivel, para ser culto ¿lo tienes que ser en obras y personajes conocidos? ¿Cuánto puntúan el conocer La Gioconda, Picasso, Bach o Fedor Dostoievski? ¿Qué virtudes tienen que poseer las obras y personajes para entrar en la lista de cultura?
Porque no todo vale en humanidades. No debe ser lo mismo escuchar a Beethoven que a Lady Gaga. Tampoco debe ser lo mismo leer “Mortadelo y Filemon” que “100 años de soledad”. ¿Cómo se clasifica y que puntuación obtienen a los que les gusta Dire Straits, “El jueves” y el graffiti de la M-40?
Quizás, es que de forma análoga al término siguiente en donde está claro que existe la buena y la mala educación debiéramos  trabajar los aspectos de “buena cultura” y “mala cultura”. Sobre todo porqué después de lo dicho anteriormente yo no me atrevo a utilizar el término “inculto”.

EDUCACIÓN

Aunque podríamos haber escrito más párrafos (quizás otro día) sobre los dos conceptos anteriores, pasaremos al último: la educación. 
Así como nos es difícil definir qué es la cultura y que es ser culto, cuando mencionas dichos términos la conversación acaba por enfocarse. Sin embargo cuando hablas de educación, tienes que orientar la charla de origen hacia una de las posibles connotaciones del vocablo. ¿Vamos a hablar de educación orientada a conocimientos? ¿entonces volveríamos al primer concepto? ¿Educación privada vs Pública?. No lo que queremos en nuestra tertulia es comentar el concepto de ser educado.
Imaginad si debe ser difícil que no he conseguido encontrar de forma ágil una definición (ni en Wikipedia). Para abordar el concepto, nos tenemos que basar en los términos comportamiento y civismo (según Wikipedia).
·         “El comportamiento es la manera de proceder que tienen las personas u organismos, en relación con su entorno o mundo de estímulos. El comportamiento puede ser consciente o inconsciente, voluntario o involuntario, público o privado, según las circunstancias que lo afecten”
·         “El civismo se refiere a las pautas mínimas de comportamiento social que nos permiten convivir en colectividad”
El charlar en nuestra sobremesa sobre el concepto de educación (buena/mala) deriva por dos derroteros. El primero como en el caso de “Conocimiento” y “Cultura” por la forma de adquirirla y de medirla. El segundo y más divertido al relacionarla con las otras dos.
En el aspecto de adquirirla, parece ser que todo el mundo opina que es o debe ser a través de los padres y de los centros de formación, principalmente en nuestra tierna infancia y en nuestra temprana juventud. Si es así, todos los tertulianos llegamos a la misma conclusión: lo estamos haciendo muy mal. No nos parece bien que a pesar de cómo a los padres y a las escuelas, colegios e institutos se nos llena la boca al hablar de valores, la realidad de nuestros días no es que tengamos en este país una sociedad excelente en cuanto a educación. Por supuesto existen honrosas (y escasas excepciones), pero son difíciles de percibir en nuestro vulgar y corriente día a día.
Lo que si parece es que hay una relación directa entre los medios de transporte y la educación (a nuestro entender la mala educación). Nos encuentramos/cruzamos todos los días con gente que no sabemos si tendrán o no cultura, pero que podemos asumir que tienen ciertos conocimientos y a los tertulianos nos parecío increíble los actos que vemos.
Personas que van en sentido contrarío por ahorrarse unos metros y no dar la vuelta a la manzana para entrar correctamente a su garaje. O bien que análogamente al caso anterior circulan en sentido contrario por los parkings de centro comerciales para ser más “listos” que el que se dirige a la plaza libre por los carriles correctos.
Otros ejemplos derivados de las conversaciones con mi madre (cerca de los 80 años), son la cantidad de jóvenes que NO se levantan de su asiento en los autobuses urbanos ni en el metro para dejarles su plaza cuando ven a una mujer embarazada (quizás dicotomías machismo/feminismo) o a una persona mayor (no sé qué dicotomía se aplica en este caso).
En cuanto al segundo apartado de cómo ligar el concepto de buena educación a los de conocimiento y cultura, me viene a la memoria unas queridas conversaciones con mi ya tristemente fallecida abuela que quizá hayan sido la semilla de este artículo. No entendía la buena mujer como en su día a día se encontraba con muchos jóvenes que iban a estudiar y se comportaban tan mal educadamente. Yo no me cansaba de repetirle los conocimientos y la buena educación eran una cosa diferente.

CONCLUSIÓN

Como remate de nuestra tertulia (ya iba siendo hora de abandonar la mesa), los allí presentes coincidimos en que es bueno que las personas de este país intentemos tener más conocimientos y probablemente ser más cultos, pero que nos sería bastante más útil (quizás más vulgar) el que a lo largo de nuestro día a día nos comportásemos mejor con nuestros compañeros vecinos (e incluso desconocidos), diésemos las gracias cuando nos ayudan en algo y pidiésemos perdón cuando metemos la pata. Lo curioso de ambos caso es que el realizar estas acciones, no nos iba a costar nada. Ambas son gratis
Me acuerdo con nostalgia de aquellos días en que tomaba apuntes y utilizaba la abreviatura c.q.d. y queriendo usarla una vez más terminaré que de lo comentado en este articulo parece ser que c.q.d. (como queríamos demostrar) los términos conocimiento, cultura y educación (buena/mala), no tienen ninguna dependencia entre ellos.

miércoles, 19 de febrero de 2014

Mi primera novela

A veces una ilusión se te mete en la cabeza y empiezas a trabajar en ella, sin pensar en su alcance, su factibilidad, tus posibilidades de realizarla, etc. Estos aspectos que en tu trabajo diario tienes que medir con cuidado y eficacia no cuentan. ES UNA ILUSIÓN.
Esto es lo que me pasó a mí hace 10 años. Lo he escrito bien: 10 años. Probablemente os parezca raro el que conozca con precisión cuando lo empecé. Normalmente como la mayoría de las personas que conozco, escribo en un documento la fecha de finalización y no la de comienzo, pero algo debí intuir cuando en este caso, puse en la primera página, el día y la hora exacta en la que comencé la novela.
Desde hace años me ha gustado el escribir y a pesar de tener varios libros técnicos y algún premio por ellos, siempre me había preguntado si sería capaz de escribir una novela. No me acuerdo ya, cómo ni por qué tomé la decisión en aquel momento. Solo que encendí el portátil y me puse a ello.
Evidentemente uno escribe sobre los temas que le gustan, por lo que decidí centrarme en una novela de acción. También tengo claro el porqué del protagonista y su trabajo. En aquel entonces trabajaba en una empresa en la que las patentes eran vitales para la misma.
Pensando en todo lo que había leído hasta aquel momento, la mayoría de los protagonistas de novelas de acción relacionados con descubrimientos tecnológicos, eran espías al servicio de sus países.
Pensé en trasladar la novela al mundo empresarial, por lo que creé un detective enfocado a casos de espionaje industrial, que es en donde hoy en día se dan los casos de incidentes de patentes. No hay más que ver los juicios entre Apple y Samsung.
Al principio la ilusión es muy fuerte y conseguí escribir rápidamente unas 100 hojas, que puse a disposición de la crítica familiar. Les encantó y me animaron a seguir y terminar el libro. Debido a diferentes motivos: cambio de trabajo y sector, nuevas responsabilidades y otro conjunto de motivos, abandoné el seguir con el libro.
Un motivo que produjo una importante bajada en la ilusión de hacer el libro, fue diferentes charlas con personas que habían intentado publicar sus libros, y la dificultad para hacerlo por los métodos tradicionales. A día de hoy sigue siendo muy difícil en que los editores lean tus obras, confíen en ti y te den una oportunidad.
El año pasado y con motivo de publicar el libro de mi hijo Sergio aprovechando los nuevos sistemas de autopublicación, fui cogiendo experiencia en manejarme con ellos y además de publicar el libro de mi hijo, publiqué yo también un libro técnico sobre MS-Visio que me satisfizo bastante.
En esos momentos mi mujer comentó con mi hijo Sergio (el auténtico escritor de la familia), la historia de mi novela y como me había rendido. Sergio tiene muchas buenas cualidades, dentro de las cuales una de las más importantes es la constancia. Utilizándola durante los últimos meses, constantemente me ha empujado a terminar mi novela, mientras el a su vez preparaba su segundo libro.
Como uno no puede resistirse a los deseos de un hijo volví a retomar el libro, con la intención de acabarlo. Hace aproximadamente unas cinco semanas que al fin lo terminé y desde hace tres, ya se encuentra disponible en las librerías más grandes del mundo: Amazon (tapa blanda y Kindle) e iTunes.

Quisiera agradecer además de a mi mujer e hijos (Anabel, Sergio, Diana) a los amigos como Javier, Eduardo, Ricardo, Fran, Mikel, Jorge, Juan y varios más que seguro que me dejo, por ser los primeros en creer en mí, adquirir el libro y darme sus opiniones y puntos de mejora.


Para los demás, aqui os dejo el primer capítulo del libro para que podaís echarles una ojeada y animaros a leerlo entero.


miércoles, 8 de enero de 2014

¿ Soportas o te soportan ?


Después de muchos años sin conocer el manejo de una máquina fotográfica y solo sacar fotos con la típica máquina de bolsillo en modo automático, me decidí a comprarme una Nikon D3200, es decir una máquina fotográfica digital de objetivos intercambiables (las antiguamente denominadas réflex). A pesar de tener varios amigos que disfrutan un montón con la fotografía y pretenden contagiarme su entusiasmo, no tenía claro si aquello me iba a enganchar por lo que en ese momento preferí adquirir el modelo más sencillo de la amplia gama de Nikon.


Como me vio metido en harina, mi amigo Eduardo (y mentor en este arte) me prestó uno de sus libros favoritos: "Los Secretos de La Fotografía. Guía de Campo" de Bryan Peterson. La verdad es que el libro es muy interesante y me lo leí en pocos días. Un apartado que me llamó especialmente la atención fue el capítulo dedicado a la macrofotografía, siendo prácticamente el único en donde recomienda la compra de algunos accesorios interesantes para cualquier máquina fotográfica.
Dada mi inexperiencia total en estos campos, me pareció muy curiosa el especial hincapié que ponía en la utilización de una “lente de aproximación” (o Close-up): la Canon 500D. Una lente de aproximación es un filtro (como los de protección UV), que colocas en el objetivo que usas en tu máquina y automáticamente conviertes tu objetivo en un objetivo para macrofotografía (fotografía de detalle de pequeños objetos, insectos, etc.). Debido a mi curiosidad estuve indagando más en diferentes páginas web, sobre este tipo de filtros y principalmente por el recomendado por Bryan Peterson.
Una de las cosas más curiosas y que más se repetía en los foros, era lo irónico que parecía que siendo Bryan un declarado defensor de las máquinas y objetivos Nikon, en este caso recomendase comprar un filtro de Canon.
Después de darle muchas vueltas y leer bastante en Internet sobre las características  técnicas del producto, al final me decidí a comprar dicho filtro. Lo encargué y cuando a los días me llegó, con el ansia típica del novato, me dispuse a probarlo. Según Canon al filtro 500D, se le saca más partido, cuando se utiliza en combinación con objetivos en la gama de longitudes 200-300mm, así que cogí mi "Sigma 70-300 / 4-5,6 DG Macro", que en principio cumplía con dichos requisitos  y me dispuse a realizar unas maravillosas fotografías.
Cuál fue mi decepción al colocar todos los componente en teoría correctamente y ser mi flamante nueva Nikon D3200, completamente incapaz de enfocar. A través del visor todo se veía borroso. Solté todo y lo volvía a colocar varias veces. Probé en diferentes modos de la máquina. En manual y en automático y de las diferentes combinaciones que se me ocurrieron en esos momentos. No hubo forma.
Con la desilusión típica del novato y más teniendo en cuenta el desembolso que acababa de realizar en el filtro, me sentí frustrado. No viendo ninguna solución por mí mismo y encontrándome de vacaciones en la costa y lejos de mis amigos expertos en fotografía, sólo se me ocurrió recurrir al soporte brindado por los Centros de Soporte de los fabricantes.   Escribí el siguiente email tanto a Canon como a Sigma.

Pregunta inicial a ambos Centros de Soporte.

“He adquirido una lente close-up 500D y no hay forma de enfocar con ella mi objetivo "Sigma 70-300 / 4-5,6 DG Macro". http://www.sigma-photo.es/Objetivos/subgrupos.asp?idP=123 Tengo una cámara NIKON D3200. Me gustaría saber cómo puedo solucionar mi problema. Gracias”.
A continuación paso a comentar las respuestas de ambos Centros de Soporte

Respuesta inicial del Centro de Soporte de Canon

“Le informamos que nos disponemos de ninguna "lente" o accesorio Canon que sea 500D. Con esta referencia solo tenemos la cámara EOS 500D. Si usted hace referencia a la misma y está teniendo problemas de funcionamiento con accesorios de terceros, tendrá que contactar con el fabricante de los mismos para que le puedan ofrecer asistencia. Si el problema de enfoque le sucede tanto con objetivos Canon como con objetivos de terceros, entonces contacte con uno nuestros centros de reparaciones autorizados para que su cámara pueda ser revisada”.
Cuando recibí esta respuesta, no daba crédito a mis ojos. El Centro de Soporte de Canon España, desconocía los productos de su catálogo y me decía que la lente que yo tenía en la mano no existía. ¿Cómo me iban a ayudar?
Yo no soy conocedor de la gama de Canon y no conocía la existencia de dicha cámara, pero el día en que los/las responsables de marketing de Canon se les ocurrió asignar a dos productos de su gama de fotografía (una cámara y una lente) el mismo nombre, no debían de estar muy inspirados.

Respuesta inicial del Centro de Soporte de SIGMA

“Por la información indicada está intentando comunicar una óptica 70-300 para Canon 500D con su cámara Nikon D3200, esto es incompatible, las bayonetas son totalmente diferentes y no pueden ser cambiadas.
Por favor comunique con el establecimiento vendedor y que le cambien la óptica adecuada para su cámara”
De nuevo, ignoraban la existencia del filtro y además no entendían mi pregunta ya que pensaban que había comprado un objetivo Sigma para Canon en vez de para mi Nikon. Vamos, me llamaban tonto de una forma elegante.
Después de un rato pensando que hacer, me decidía a escribirles otro email. Es decir, el novato en fotografía les tenía que explicar a los expertos de los Centros de Soporte:
·         A uno, los productos de su catálogo.
·     A otro, que existía un filtro de Canon con esas características y a ver que me podía recomendar.

Mi aclaración a ambos Centros de Soporte

“Canon tiene la 500D (cámara) y la 500D (lente close-up). Yo me estoy refiriendo a esta última que es una lente de aproximación compatible en principio con cualquier objetivo. Te adjunto foto de la misma


Está recomendada principalmente para objetivos entre 200 y 300 mm como puedes ver en el enlace de Canon (lo siento no lo he encontrado en castellano), por lo que no entiendo por qué no funciona con mi objetivo "Sigma 70-300 / 4-5,6 DG Macro"


Espero que lo escrito te haya definido más claramente mi problema”

Dicho de otra forma: a de Canon le enviaba a su propia página web y al de Sigma a la de su competencia.

Respuesta final del Centro de Soporte de Canon

“Canon solamente garantiza el correcto funcionamiento de sus productos, solo cuando los mismos se utilizan con dispositivos de originales Canon. Si esta lente Canon close-up "Type 500D" no le funciona en un objetivo Sigma, el cual se encuentra colocado en una cámara Nikon, entonces deberá contactar con uno de estos dos fabricantes para que ellos le indiquen sobre la compatibilidad de sus productos con accesorios Canon”.
O dicho de otra forma: a pesar de haberles comprado una lente de su marca, no me daban soporte cuando los objetivos no eran Canon y que ellos sólo se dedicaban a sí mismos y desconocían el resto del mercado y las compatibilidades de sus productos con los de otros fabricantes.

Respuesta final del Centro de Soporte de SIGMA

“La lente de aproximación que refiere no enfoca en su Nikon porque su sistema de enfoque es distinto, esta lente de aproximación ha sido diseñada para el sistema de enfoque de cuerpo de cámara Canon”.
Como novato que era, con esta respuesta me engañaban, ya que en mi ignorancia, pensaba que podía estar ocurriendo. Lo que no me cuadraba era la recomendación de Bryan Peterson, en donde todo el material que utilizaba era Nikon, salvo la lente 500D

Solución.

No salía de mi asombro y decepción al ver el “Soporte” que me habían brindado ambos fabricantes, en teoría líderes mundiales en el sector de la fotografía. En un mundo tan competitivo como el actual, ¿así era como demostraban a uno de sus clientes?:
·  Interés por retener/ganarse el cliente y solucionarles el problema o era suficiente con quitárselo de encima
·   El conocimiento de su catálogo de productos. ¿Cómo me van a ayudar si no conocen lo que fabrican?
·   El Conocimiento de su sector. Si no tienen una lista de compatibilidades y funcionamiento de sus productos con los de otros fabricantes, ¿cómo se van a distinguir de su competencia?
Lo único que habían conseguido ambos fabricantes era mi pérdida de confianza en ambas marcas. Además yo seguía con mi problema y sin nadie cercano a quien recurrir. No sabía si devolver la lente, guardarla en un cajón a que cogiese polvo,  o que hacer.
En mi afán de conseguir solucionar el problema, en un par de días conseguí que me dejasen un objetivo NIKON 55-300, con ello eliminaba el objetivo Sigma de la ecuación y ver si ese era el problema. Ni por esas, monté el objetivo y monté la lente y seguía viendo todo borroso y la D3200 no conseguía enfocar.

Al cabo de unas horas, y no sabiendo que hacer se me ocurrió lo que se me tenía que haber ocurrido desde el principio: mirar en esa inmensa base de datos de conocimientos que es YouTube. En pocos minutos encontré un video del propio Bryan Peterson, en donde explicaba el correcto funcionamiento.
¡NOVATO DE MÍ! Muchas veces cuanto más difícil nos parece el problema, más sencilla es la solución. Un objetivo de 200-300mm está diseñado para enfocar a distancia (a objetos que estén lejos) y es lo que yo hacía independientemente de haber colocado la lente de aproximación.
Cuando a un objetivo de esa longitud le colocas una lente como la 500D, lo que tienes que hacer es justo lo contrario (como dictan las normas de la macrofotografía): tienes que enfocar a unos pocos centímetros del objeto al cual quieres sacar la foto. Cambié de técnica y todo funcionó: los dos objetivos (Sigma y Nikon), la lente (Canon) y la cámara (Nikon) y pude obtener unas bien merecidas (al menos duramente perseguidas) fotografías.
Al terminar de conseguir mi objetivo (nunca mejor dicho), me senté un momento para reflexionar y me vinieron a la cabeza las siguientes preguntas:
·    Canon ¿conoce el potencial de su lente 500D? o a pesar de ello ¿sólo quiere venderla a clientes de Camaras Canon y objetivos Canon?
·    Los Centros de Soporte son ¿para los expertos o para los novatos?
·    ¿Qué tipo de expertos en el sector y en los productos existentes nos atienden?
·    Los novatos ¿tenemos que confiar en ellos o buscarnos la vida por otros medios?
·  Los fabricantes ¿se preocupan de mirarse el ombligo o de las necesidades de sus clientes?
·  Se preocuparon ¿de resolverme mi problema o de quedarse ellos a gusto con su respuesta?
·     En un mundo tan competitivo ¿fue normal lo que me pasó?
·  Los de los Centros de Soporte, entienden que existen gracias a que compramos productos de su marca y les llamamos con preguntas sobre problemas que tenemos con dichso productos.
        ·    ¿NOS SOPORTAN O LES SOPORTAMOS?


lunes, 15 de julio de 2013

Tengo un hijo emprendedor

Iba el otro día paseando con mi hijo Sergio, hablando de los temas que interesan a los adolescentes de su edad. Es un placer oírle dirigirse a ti, fijándose en cuál es tu expresión y opinión sobre sus inquietudes. Además no deja de gustarle a uno en que cada dos o tres frases, le llamen a uno papá. Hace años que le prohibí llamarme Nicolás. Así me llama el resto del mundo. El título de “papa” es más importante y que os voy a a decir, a mí me encanta oírlo.
Estábamos hablando de temas divertidos, cuando de repente el rumbo de la conversación cambió al hacerme la siguiente pregunta:
-     Sergio: Papá, ¿qué es para ti un emprendedor? Es una palabra que últimamente la estoy oyendo y leyendo mucho en periódicos, tv, noticias en web, etc.
-       Yo: depende (debe ser mi herencia gallega). Normalmente se emplea en artículos que traten sobre empresa y negocios y definen a un tipo de persona que comienza su andadura montando una nueva empresa en un determinado sector.
-       Sergio: y ¿qué características tiene un emprendedor?.
-       Yo: generalmente es una persona activa, a la que se le ocurre una idea y decide generar un negocio a partir de ella.
-       Sergio: ¿Qué tipo de negocio?
-       Yo: en principio cualquiera.
-       Sergio: ¿Qué más características tiene?
-       Yo: normalmente es un negocio pequeño y el emprendedor tiene poco dinero, por lo que al emprendedor le es necesario pedir dinero.
-       Sergio: ¿a quién pide el dinero?
-       Yo: depende (otra vez la herencia). Ya sabes que en este mundo, influye quien seas tú o tu familia y los amigos que tengas, tienes más o menos facilidades. Unos acuden a los bancos solicitando un préstamo o hipotecando su casa. Otros piden dinero a su familia. Otros admiten más socios que aporte en dinero a su negocio.
-       Sergio: ¿Qué tal funcionan estos negocios?
-   Yo: siempre el empezar es muy duro. Tu idea puede ser buena o mala. O bien puede habérsele ocurrido a otra persona que ya la está poniendo en práctica y te lleva la delantera. A veces no consigues el dinero y tu idea se muere en el cajón de tu cabeza. 
-       Sergio: o sea, que no es fácil ser emprendedor…
-       Yo: casi nada que merezca la pena es fácil en esta vida.
-       Sergio: y la mayoría de la gente ¿triunfa o fracasa?
-       Yo: hay de todo. Hijo mío, no tengo datos en este momento y dependerá del sector, tipo de negocio, etc. Pero con la situación económica que vivimos es una de las maneras en que la gente busca una oportunidad para ganarse la vida. Además si tienes una idea ¿qué es mejor intentar llevarla a cabo? o ¿estar toda la vida pensando en que debieras haberlo hecho?


Llegados a este punto continuamos andando en silencio, mientras notaba que mi hijo tenía algo en la cabeza que le iba dando vueltas. Al cabo de un rato dirigiéndose a mí de nuevo me pregunto:
-       Sergio: ¿Papá? ¿Yo soy un emprendedor?
Me paré en seco y reflexioné unos segundos. Una pregunta de estas características siempre tiene trasfondo.
-       Yo: ¿Por qué lo preguntas? ¿En qué estás pensando?
-       Sergio: El año pasado, a mi se me ocurrió una idea que fue la de escribir un libro.
-       Yo: muy cierto.
-       Sergio: después y a base de muchas horas, conseguí llevar mi idea a la práctica y terminé mi libro.
-       Yo: muy cierto de nuevo.
-       Sergio: Entonces era un emprendedor.
-       Yo: todavía no. Tu libro estaba en tu portátil y no había salido al mercado.
-      Sergio: hace unas semanas ya lo hemos publicado y en diferentes sitios: AppStore (iTunes), Amazon, etc. ¿A eso se le puede considerar un negocio?
-       Yo: ¡Por supuesto! Hay mucha gente famosa que vive gracias a la publicación de sus libros. Algunos de ellos, principalmente americanos e ingleses ganan muchísimo dinero
-       Sergio: Entonces papá, a los 14 años ¡Soy un emprendedor!.
-     Yo: hasta ahora no había caído en ello, pero si, por lo menos desde mi punto de vista ¡eres un emprendedor!

Seguimos de nuevo en silencio. En la cara de mi hijo relucía una inmensa sonrisa de satisfacción. De repente se paró de nuevo y me dedicó otra pregunta:


-       Sergio: ¿Papá?
-       Yo: ¿Si cariño?
-   Sergio: en el tema económico y de gastos de la publicación del libro, no he tenido que solicitar ningún préstamos, ni hacer ningún esfuerzo. Eso significa que ¿no soy un auténtico emprendedor?

En esos momentos, al que le vino al rostro una sonrisa acorde con las circunstancias, fue a mi persona.

-       Yo: no hijo mio. Sigues siendo un emprendedor con todas las de la ley. Lo que ocurre es que los emprendedores también tienen madre y padre...

sábado, 18 de mayo de 2013

Análisis de calidad de una Casa Rural


Hace unas semanas publiqué aquí un artículo sobre una ponencia que me tocó dar en el “4º Congreso Internacional de Turismo Rural de Navarra”. En dicho artículo realizábamos un viaje virtual de turismo rural.
Hace unas semanas nos decidimos en el seno de nuestra familia a convertir el viaje virtual en viaje real. Para ello aprovechamos la proposición de Charo de visitarla en su casa rural (Entrefrutales).
Nos desplazamos con la intención de disfrutar de un fin de semana en una zona en la que no habíamos estado anteriormente en plan familiar (Calatayud). A mí, me ha tocado atravesarla en coche en repetidas ocasiones. Pero claro a 120 km./hora no se aprecian mucho los detalles, ni se absorben las propiedades de lo que recorres. Para eso es necesario detenerse, establecerse unos días y contactar y hablar con la gente del lugar. Personalmente y por motivos de trabajo he recorrido en automóvil casi todas las provincias de España, pero eso por desgracia no significa que las conozca. Es una tarea que tengo pendiente…



A pesar de la información disponible en la página web de Entrefrutales, no teníamos muy claro qué nos íbamos a encontrar: ni como alojamiento, ni como alrededores, ni como actividades.
En cuanto a lo que íbamos a hacer ese fin de semana, tampoco lo teníamos muy claro. Habíamos visitado la página web del Gobierno de Aragón dedicada a la zona y la del ayuntamiento de Calatayud, pero ambas no le hacen justicia y opino que debieran mejorarlas, si lo que desean es apoyar el turismo de la comarca. Si alguno de los que leen este artículo es capaz de enviarme un enlace que describa y nos motive a recorrer la “ruta mudéjar”, se lo agradecería. Eso sí debe ser un recorrido con más de siete fotografías y que entre por la vista. Es decir que convenza.
He hablado con alguno de mis amigos sobre cuál es el primer aspecto en el que piensan cuando se trasladan a una casa rural, y varios de ellos han coincidido en que piensan en dónde dejarán el coche: si en una calle o plaza cercana, si en un campo perteneciente a la casa, etc. En función de lo cuidadoso que seas con tu automóvil es un aspecto que te puede llegar a preocupar. Ésta fue una de las primeras sorpresas que me llevé al llegar a Entrefrutales. Iba pensando en que tendría que aparcar en una calle cercana a la casa y me encontré con que Tomás (el marido de Charo) nos llevó hasta un parking “5 estrellas”, realizado por él detalle a detalle y con todo el cariño del mundo. Las comparaciones son odiosas, pero al día siguiente estuvimos en el Monasterio de Piedra y como había llovido su parking era un extenso barrizal, en donde todos los visitantes buscábamos un lugar en el que aparcar para podernos bajar del coche sin hundir los zapatos en un charco de considerables dimensiones.


Ya habíamos oído hablar y visto fotografías de las delicias de mermeladas que prepara Charo, pero cuando nos recibió con una deliciosa bebida sin alcohol de cerezas, nos dio una sorpresa culinaria.
Cuando subimos a nuestro alojamiento, recibimos la tercera sorpresa consecutiva. No era una habitación, era una suite, con todo tipo de detalles para mimar al cliente. En ese momento nos enteramos de que los nombres de las habitaciones/suites de Entrefrutales reciben su título por dos motivos: un motivo rural relacionado con la zona y otro por el olor del que está dotado la habitación (hasta en eso llegan a pensar Charo y Tomás).
La siguiente sorpresa la recibimos al día siguiente durante el desayuno y fue conocer más en profundidad a ambos. Respiran educación, conocimiento y cultura por todos sus poros. Tomás es capaz de moldear a su antojo los castellanos de los últimos cinco siglos, tanto en prosa como en verso. Nos regaló una delicia de poesía dedicada a nuestra visita y en especial a nuestro hijo Sergio de las que te pulsan la fibra. Otro detalle: Tomás nos la dio impresa en papel pergamino.


A raíz de todo lo anterior fui dándole vueltas en la cabeza a cuales son los parámetros de calidad de una casa rural y que esperamos encontrarnos cuando nos alojamos en ella. Cuando visitamos una página web en busca de un hotel en Sevilla, la referencia habitual que nos dan como gancho es: a cinco minutos del centro monumental. Si lo que hacemos es buscar el hotel en Salou la referencia cambiará: a 200 metros de la playa. Pero cuando nos trasladamos a una casa rural, ¿queremos una casa rural con experiencias que disfrutar? o ¿solo una base de operaciones que nos sirva para visitar monumentos o realizar actividades por la comarca en que nos alojamos?
En el análisis que hago en la presentación de más abajo pretendo recoger parte de estos aspectos (y hay varias sorpresas), tomando como base de análisis Entrefrutales (Tomás y Charo me han concedido su permiso). Evidentemente cada viajero tiene diferentes expectativas y necesidades sobre sus experiencias de turismo rural, pero espero que os sirva para tener en cuenta ciertas características a la hora de seleccionar vuestra próxima visita a una casa rural.

domingo, 24 de marzo de 2013

Orgulloso de mi hijo (el escritor)


Todos en la familia nos sorprendimos cuando el año pasado a finales de junio, mi hijo Sergio nos dijo que iba a escribir un libro. La sorpresa viene de que no suele pasar todos los días que un niño de 13 años decida que durante su periodo vacacional de verano se va a dedicar a escribir una novela.
Después de la sorpresa inicial, mi mujer y yo no dijimos nada, ni en contra, ni a favor. Nos pusimos a la expectativa de ver como se iban produciendo los hechos.
La verdad es que nuestro hijo, desde hace años y a pesar de su juventud, cuando dice que va a hacer algo, lo hace. Día tras día y durante todo el verano, después de comer y tras un breve espacio de tiempo de relax, cogía el portátil y se ponía a escribir unas páginas. Dependiendo de cuando le llamaban los amigos para ir a dar una vuelta, las páginas eran dos, tres o cuatro, pero no quedaba día en que no escribiese alguna.
A este ritmo constante, la novela iba tomando cuerpo y forma día tras día, y al ir avanzando en su objetivo, Sergio se iba entusiasmando más con su obra, mientras el resto de la familia le íbamos animando a conseguirlo.
Era curioso ver las caras de incredulidad de nuestros conocidos, cuando Sergio, orgullosos de lo que estaba haciendo les comentaba:
-       Estoy escribiendo un libro.
-       ¡Ah!, ¿sí? - solían responder mientras nos miraban a nosotros los padres, con cara de que le estaban siguiendo la corriente al joven
-       Sí, es una novela fantástica que trata de…
Y Sergio les contaba de que iba la novela, como se había decidido a escribirla, los personajes principales y un montón de detalles, hasta que los padres decidíamos que había sido suficiente y debíamos seguir ambos grupos nuestro paseo.
Al final llegó el verano y con el otoño el terminar de la novela, su registro de Propiedad Intelectual y los trámites legales necesarios.
En breves semanas publicaremos el libro y Sergio impaciente como son los niños, me ha pedido que publiquemos esta entrada, con el primer capítulo como muestra.
Como he dicho anteriormente, la novela es de literatura fantástica y dirigido a los amantes del género y del estilo del Elfo Oscuro, ya que en mi casa R.A. Salvatore es uno de nuestros escritores favoritos.
Trata de dos hermanos que son apresados por los elfos oscuros y las aventuras que tendrán que correr para escapar de ese oscuro mundo.
Espero que os guste, como a mí me ha encantado.



miércoles, 20 de febrero de 2013

Viaje virtual en Turismo Rural


Varias veces al año, nos suelen requerir que personal de nuestra empresa (NASERTIC), demos  una conferencia en algún congreso a nivel nacional. Somos miembros de la Junta directiva de ATANA, y esta vez me eligieron desde la asociación para representar a la misma con una ponencia en el 22 de Febrero en el “4º Congreso Internacional de Turismo Rural de Navarra”.
En la conferencia se debía mostrar la presencia y uso de las nuevas tecnologías en el turismo rural, con lo que pensando en hacer una presentación dinámica, invité a los oyentes a realizar un viaje virtual conmigo. En dicho viaje analizaba el antes, el durante y el después de unas vacaciones de turismo rural, las próximas vacaciones de Semana Santa. Podéis acompañarnos viendo la presentación que os he adjuntado.





Esta parte del congreso fue para mí la parte profesional, pero en cuanto tuvimos la oportunidad de hacer un descanso, vino la parte más humana. Algunas personas se acercaron a mí para pedir consejo en relación a su negocio, pero la que más entrañable fue mi conversación con Charo.
Charo es una mujer que después de haber sido profesora de universidad durante muchos años en Madrid, ha decidido dejarlo y dar forma a una idea que llevaba años en la cabeza: restaurar la casa donde nació y compartirla con los viajeros que quisieran pasar unos días en su establecimiento (http://www.entrefrutales.com/)
Durante nuestra conversación me confirmó varias cosas que durante la mesa redonda del congreso había percibido:
·         Es curioso que en este mundo en el que la palabra emprendedor, se asocia a la juventud, la mayoría de las personas dueñas de establecimientos rurales que se hallaban en el congreso, eran personas que habían pasado de los cuarenta y cinco años.
·         Ligado a esto y con cierta coherencia con nuestra forma de ser en las regiones del norte de España, la mayoría de las personas que gestionaban casas rurales eran mujeres. No nos debe de extrañar ya que en nuestra zona siempre ha imperado el matriarcado. Si alguno lo duda, nuestro vocabulario hace uso de la palabra desmadre cuando las cosas se desordenan. ¿Utilizais mucho la palabra “despadre”?
·         En la situación económica en la que estamos, Charo y el resto de propietarios/as de los establecimientos rurales, mostraban incertidumbre sobre el futuro de sus negocios. Lo que no presentaban era ninguna duda sobre su ilusión, ganas y empuje. Quizás debido a ello, éste sea uno de los pocos sectores, que ha crecido a pesar de la crisis.
Es normal que el momento actual genere dudas y miedos, más cuando probablemente has empleado todos tus recursos económicos para sacar adelante tu negocio. Como ejemplo quisiera recordar lo que pasó en mi familia con su establecimiento rural.
Mi conferencia iba sobre el turismo rural y la web 2.0. Mis padres montaron su negocio cuando estábamos en la web 0.00 (es decir no existía Internet) y era la última casa del último monte de un valle cercano a Pamplona. Los conocidos de mis padres, dijeron que “estaban mal de la cabeza” por semejante idea. Es probable que en la actualidad a pesar de que ya no es tan extraño el lanzar este tipo de negocios, algunas personas sigan oyendo estas frases.
Quisiera animar a Charo y a otros/as valientes con nuestra travesía. No me acuerdo si la fase de lanzamiento fue de seis meses o un año, pero después de éste período de dudas y peligros económicos vino la fase de estabilidad. Abrimos un segundo comedor y al tiempo un tercero. Cuando mi madre se jubiló (era la que evitaba el “desmadre” y regentaba el establecimiento), los fines de semana muchas familias se quedaban sin poder disfrutar de las comidas y cenas de mi madre, porque no había sitio y la mayoría de los jueves ya tenía todas las reservas del fin de semana cubiertas
Con esto Charo, te quiero trasmitir, que la web 2.0, pondrá sus recursos para atraer clientes a tu establecimiento en esta fase de lanzamiento, pero pensando en lo que me comentabas de cómo cada fin de semana tienes una veintena de clientes y antes de que el sábado vayan a desayunar ya conoces sus nombres, en breve seguro que sólo tienes que aprenderte 19 nombres y en un par de meses más sólo 16 nombres y en otros pocos más sólo 9 nombres. Estoy seguro que en un plazo inferior a 2 años, solo 1 o 2 clientes vendrán vía web 2.0 y el resto serán los clientes que repiten su estancia gracias a tus servicios 0.00 (buena comida, mejor reposo, rutas a recorrer, etc.)